Esta época del año es penosa para quienes somos vegetarianos.
Las ofertas comerciales muestran fotografías de animales a los que se humilla hasta después de muertos; ver cerdos con manzanas en la boca o cosas similares resulta obsceno.
La mayoría de los pueblos originarios honraban a cada árbol talado y a cada animal muerto.
El consumismo nos ha enceguecido.